- Un hombre descendió de un vehículo gris y disparó contra la unidad cuando se encontraba en una gasolinera de El Carrizal. El conductor resultó gravemente herido y la Policía busca a los responsables.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
Un ataque armado contra un autobús que transportaba aficionados del Motagua sembró el terror la noche del miércoles, luego de que un individuo descendiera de un vehículo gris y disparara contra la unidad mientras los seguidores regresaban hacia la zona norte del país tras asistir al partido frente al Cartaginés de Costa Rica, disputado en el Estadio Nacional Chelato Uclés.
De acuerdo con información proporcionada por la Policía Nacional, el hecho ocurrió cuando el autobús se detuvo en una gasolinera cercana al sector de El Carrizal.
Algunos de los pasajeros habrían descendido para realizar compras o utilizar los servicios sanitarios.
Fue en ese momento cuando un automóvil tipo turismo, de color gris, llegó al establecimiento. Según el director de Comunicaciones de la Policía Nacional, Wilber Mayes Ríos, uno de los ocupantes descendió del vehículo y, sin mediar palabras, realizó dos disparos contra el autobús.
“Se bajó un individuo y sin mediar palabras le hizo dos disparos al bus”, relató Mayes al explicar los primeros hallazgos de la investigación.
Los disparos provocaron daños en varios vidrios de la unidad y dejaron al conductor con una grave herida en el rostro. El hombre fue trasladado de emergencia a un centro asistencial, donde permanece en estado delicado.
“Pudo haber sido una masacre”
La magnitud del ataque generó alarma debido a la cantidad de personas que se encontraban dentro del autobús al momento de la agresión.
Un paramédico del Sistema Nacional de Emergencias 911 explicó que inicialmente se recibió información sobre varias personas heridas; sin embargo, al llegar al lugar encontraron que el único paciente lesionado de gravedad ya había sido trasladado.
El socorrista advirtió que el hecho pudo haber terminado en una tragedia mayor debido al número de aficionados que viajaban en la unidad.
En la misma línea, Mayes señaló que, por el tipo de arma presuntamente utilizada y la cantidad de personas que se encontraban en el autobús, el ataque “pudo haber sido una masacre”.
En la escena fueron encontrados casquillos de armas de grueso calibre, mientras imágenes posteriores mostraron los impactos de bala en las ventanas del autobús.
Atacante huyó en un vehículo gris
Tras efectuar los disparos, el sospechoso regresó al automóvil y escapó del lugar junto con sus acompañantes.
La Policía Nacional mantiene desplegados equipos de investigación para identificar el vehículo y localizar a las personas involucradas.
Para ello se analizan indicios obtenidos en la escena y registros del Sistema Nacional de Emergencias 911, con el propósito de reconstruir el recorrido del automóvil.
Hasta ahora no hay personas detenidas y las autoridades tampoco han establecido oficialmente el móvil del ataque. Entre las hipótesis se analiza si la agresión estaría relacionada con algún conflicto entre aficionados o con la acción de estructuras delictivas.
El partido terminó sin incidentes
La Policía Nacional confirmó que durante el encuentro entre Motagua y Cartaginés no se registraron hechos violentos de consideración.
El ataque ocurrió posteriormente, cuando los aficionados ya habían abandonado el Estadio Nacional y emprendían el retorno hacia sus lugares de residencia.
Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades buscan determinar quién ordenó o ejecutó el ataque, establecer las razones de la agresión y ubicar a los ocupantes del vehículo desde el cual se realizaron los disparos.
Por ahora, el conductor continúa bajo atención médica, mientras los aficionados que viajaban en el autobús quedaron marcados por un ataque que, de acuerdo con las propias autoridades, pudo haber dejado un saldo mucho más trágico.






