STENEE señala dónde estarían las mayores pérdidas de la ENEE: “No están en los barrios”

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  • Miguel Aguilar cuestiona el enfoque sobre las conexiones irregulares y pide poner la lupa sobre los grandes consumidores y las zonas de mayor demanda energética.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. —

Las mayores pérdidas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) no estarían concentradas en los barrios ni en los bordos, sino en los sectores donde existe un elevado consumo de electricidad, particularmente en las zonas industriales, señaló el presidente del STENEE, Miguel Aguilar.

El dirigente sindical cuestionó que buena parte de la discusión sobre las pérdidas de la estatal eléctrica se enfoque en las conexiones irregulares de sectores vulnerables, mientras se presta menor atención a los grandes consumidores.

Aguilar señaló que la ENEE cuenta con aproximadamente 2.2 millones de usuarios, por lo que consideró necesario fortalecer los mecanismos de control, supervisión y verificación del consumo, especialmente entre quienes demandan mayores cantidades de energía.

En ese sentido, indicó que alrededor de 8,000 clientes deberían estar bajo un monitoreo más riguroso para determinar si su consumo corresponde con la facturación registrada y si cumplen correctamente con sus obligaciones ante la empresa estatal.

El presidente del STENEE cuestionó además que una institución con millones de usuarios pueda enfrentar una situación financiera crítica si existen mecanismos eficientes para controlar el consumo y garantizar la recaudación.

Para Aguilar, el problema requiere revisar con mayor profundidad dónde y cómo se generan realmente las pérdidas, en lugar de concentrar toda la atención en los sectores de menores ingresos.

Finalmente, sostuvo que el fortalecimiento de la gobernanza de la ENEE, junto con una supervisión efectiva de los grandes consumidores, debe convertirse en una prioridad para mejorar las finanzas de la estatal y evitar que las pérdidas continúen profundizando su crisis.

La advertencia del dirigente sindical vuelve a poner en el centro del debate el manejo de la ENEE y plantea interrogantes sobre los mecanismos utilizados actualmente para identificar, controlar y reducir las pérdidas de energía.

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