Capital bajo presión: agua en Tegucigalpa está garantizada solo hasta el 8 de agosto, advierte UMAPS

Las represas La Concepción y Los Laureles continúan bajando sus niveles mientras persiste el racionamiento; expertos alertan que la ciudad necesita 100 millones de metros cúbicos adicionales para evitar una crisis permanente

TEGUCIGALPA, HONDURAS. –

La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) aseguró este sábado que el abastecimiento de agua en Tegucigalpa y Comayagüela está garantizado únicamente hasta el próximo 8 de agosto, en medio de la reducción sostenida en los niveles de las principales represas que abastecen la capital hondureña.

El gerente de la UMAPS, Gustavo Boquín, explicó que esta proyección se mantiene siempre y cuando no se registren lluvias significativas en las próximas semanas, lo que permitiría sostener el actual esquema de distribución y racionamiento implementado en la ciudad.

Actualmente, la represa La Concepción se encuentra en un 48 % de su capacidad, mientras que Los Laureles reporta apenas un 42 %, cifras que mantienen en alerta a las autoridades debido al elevado consumo diario de agua en la capital.

Racionamiento continúa y podría agravarse

Boquín reconoció que el racionamiento sigue siendo inevitable debido a las limitaciones históricas en la capacidad de producción, almacenamiento y distribución de agua potable.

“Nosotros necesitamos 240 mil metros cúbicos diarios a máxima capacidad. Sin embargo, en invierno solo logramos producir 180 mil. De ese volumen que se envía a las viviendas, únicamente se facturan 95 mil metros cúbicos”, detalló el funcionario.

El titular de la UMAPS explicó que actualmente existen sectores que reciben agua cada tres días, mientras que otras colonias deben esperar hasta cinco días o más para contar con el servicio.

“El racionamiento es fuerte y no se puede negar. Hay colonias donde el servicio se brinda cada cinco días y otras cada tres, dependiendo de la zona de conexión”, manifestó.

Asimismo, recordó que Tegucigalpa ya ha enfrentado escenarios más críticos en el pasado.

“El mayor racionamiento histórico en Tegucigalpa ha sido de nueve días. Actualmente estamos en cinco días y medio, por lo que aún hay margen de maniobra. Esperamos no recurrir a planes de contingencia junto con Copeco”, afirmó.

Incendios forestales amenazan fuentes de agua

Ante la presión sobre las reservas hídricas, las autoridades reiteraron el llamado a la población para utilizar el agua de manera responsable y proteger las zonas forestales que alimentan las fuentes abastecedoras de la capital.

Boquín enfatizó especialmente en la protección de áreas como La Tigra, donde los incendios forestales representan una amenaza directa para la producción de agua.

Según informó, la UMAPS ha intensificado las labores de vigilancia y monitoreo mediante el uso de tecnología y drones, logrando incluso la captura de dos personas vinculadas a incendios forestales.

“Se está trabajando de forma permanente para proteger las microcuencas y reducir cualquier afectación a las fuentes de abastecimiento”, señaló.

Fugas agravan pérdidas del sistema

El gerente de la UMAPS también admitió que las fugas de agua continúan siendo uno de los grandes problemas estructurales del sistema capitalino.

Detalló que actualmente las fugas de agua potable son atendidas en menos de ocho horas y las de aguas negras en menos de 24 horas, aunque la meta institucional es reducir esos tiempos a cuatro y 12 horas respectivamente.

“Se trabaja en la reparación de fugas en el menor tiempo posible”, indicó.

Sin embargo, insistió en que la verdadera solución pasa por ampliar la infraestructura hídrica de la ciudad.

“Tegucigalpa no tiene problemas de lluvia; el problema es de almacenamiento, tratamiento y conducción del agua”, subrayó Boquín.

Capital necesita 100 millones de metros cúbicos adicionales

Por su parte, el presidente de la Asociación de Juntas de Agua de Honduras, Manuel Amador, advirtió que la capital hondureña requiere al menos 100 millones de metros cúbicos adicionales de agua para garantizar un abastecimiento sostenible durante todo el año.

Según explicó, el crecimiento poblacional y el aumento en la demanda han sobrepasado la capacidad de los actuales sistemas de almacenamiento y distribución.

La estimación contempla un volumen adicional al que actualmente almacenan represas como Los Laureles, La Concepción y el sistema de El Picacho, que operan bajo fuerte presión especialmente durante las temporadas secas.

Amador señaló que la construcción de nuevas represas y proyectos de almacenamiento se vuelve cada vez más urgente para evitar que la crisis de agua continúe agravándose en la capital.

Mientras tanto, miles de familias capitalinas siguen enfrentando extensos periodos de racionamiento, en una ciudad donde la demanda de agua supera desde hace años la capacidad real del sistema de abastecimiento.

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