• El detenido, señalado por sus presuntos vínculos con el cartel Jalisco Nueva Generación de México, es requerido por una corte del Distrito Este de Texas. Este sábado comparecerá ante un juez de extradición.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
Una nueva solicitud de extradición sacude el escenario judicial en Honduras.
Las autoridades policiales capturaron este viernes en La Ceiba, departamento de Atlántida, al hondureño Óscar Samuel Mejía Funes, señalado por sus presuntos vínculos con el cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones criminales de México.
De acuerdo con la información que ha trascendido, Mejía Funes es requerido por la justicia de Estados Unidos, específicamente por el Distrito Este de Texas, donde enfrenta dos cargos relacionados con delitos de narcotráfico, entre ellos producción, conspiración y tráfico de estupefacientes.
El detenido es considerado, según reportes preliminares de medios de comunicación, uno de los principales narcotraficantes hondureños.
Sin embargo, las autoridades no han ampliado oficialmente los detalles sobre las investigaciones que sustentan el requerimiento estadounidense ni sobre su presunta relación con la organización criminal mexicana.
Audiencia de extradición
El Poder Judicial confirmó que el Juez de Extradición de Primera Instancia designado celebrará este sábado 7 de noviembre, a las 2:00 de la tarde, la audiencia de información, en la que se le comunicarán al ciudadano los cargos y las razones por las que es solicitado por las autoridades estadounidenses.
Esta diligencia constituye el primer paso del procedimiento judicial para resolver la solicitud de extradición presentada por el Gobierno de Estados Unidos.
El nombre de Mejía Funes también figura en antecedentes de violencia registrados en La Ceiba.
El 3 de noviembre de 2022 fue víctima de un atentado armado en esa ciudad.
Por ese hecho, Santos Castillo Flores y Katia Yemima Ramos fueron procesados por el Ministerio Público como presuntos responsables del ataque.
Honduras y los procesos de extradición
La captura se produce en un país que ha recurrido a la extradición como uno de los mecanismos de cooperación internacional para enfrentar estructuras vinculadas al narcotráfico, el crimen organizado y el lavado de activos.
Entre mayo de 2014 y septiembre de 2025, Honduras registró 66 extradiciones, principalmente hacia Estados Unidos. El año 2024 fue el de mayor número de entregas, con 17 hondureños puestos a disposición de tribunales extranjeros.
La extradición de ciudadanos hondureños fue habilitada mediante la reforma al artículo 102 de la Constitución, aprobada el 19 de enero de 2012 por el Congreso Nacional, que eliminó la prohibición absoluta de entregar nacionales a otros países por determinados delitos, entre ellos narcotráfico, terrorismo y crimen organizado.
La primera extradición bajo este marco constitucional se concretó el 8 de mayo de 2014, cuando Carlos Arnaldo «El Negro» Lobo fue entregado a las autoridades estadounidenses para enfrentar cargos ante una corte del Distrito Sur de Florida.
Desde entonces, decenas de hondureños, entre ellos presuntos integrantes de estructuras criminales, exfuncionarios, policías y políticos, han enfrentado procesos de extradición por requerimientos de la justicia internacional.
Ahora, el caso de Óscar Samuel Mejía Funes se suma a esta lista de hondureños reclamados por Estados Unidos, en un procedimiento cuyo desarrollo dependerá de las resoluciones que adopte el Poder Judicial.











