Monday, Oct 14, 2019
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WASHINGTON, EE.UU.

(Spútnik) El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, viajará en los próximos días a Miami, Florida, donde pronunciará un discurso sobre la crisis en Venezuela y reiterará su apoyo al autoproclamado presidente interino del país caribeño, Juan Guaidó, informaron los medios estadounidenses.

La emisora ​​CBS Miami, que cita al portavoz adjunto de la Casa Blanca, Judd Deere, avanzó que Trump ofrecerá su discurso el lunes en la Universidad Internacional de Florida.

Entre otras cosas, según esta fuente, el presidente hablará de los «peligros del socialismo».

Según el periódico Miami Herald, Trump pronunciará su discurso en el campus de la universidad, en Sweetwater, que una localidad próxima a Doral que es el hogar de la mayor comunidad venezolana en EEUU.

El 13 de febrero, al reunirse con el mandatario colombiano Iván Duque, Trump dijo que respeta mucho a Juan Guaidó.

«Tengo un gran respecto hacia el hombre que, para la mayoría de la gente, para muchas personas, es el presidente real de Venezuela. Es muy valiente», manifestó Trump.

Venezuela atraviesa una crisis económica y política que se agravó el 23 de enero, después de que el jefe de la opositora Asamblea Nacional (parlamento unicameral), Juan Guaidó, se autoproclamara «presidente encargado» del país.

El jefe del Estado venezolano, Nicolás Maduro, quien asumió el segundo mandato el 10 de enero, calificó la declaración de Guaidó como un intento de golpe de Estado y responsabilizó a EEUU de haberlo orquestado.
Guaidó fue reconocido por EEUU, la mayoría de los países integrantes del Grupo de Lima y varias naciones más del continente americano, así como por buena parte de los Estados miembros de la Unión Europea.

Rusia, así como Bolivia, China, Cuba, Irán, Turquía y otros países, reafirmaron su respaldo al actual Gobierno venezolano.

CIUDAD DE MÉXICO, MÉXICO

(Spútnik) El encierro y las restricciones a la movilidad de unos 1.800 migrantes centroamericanos en un albergue de Piedras Negras, ciudad mexicana fronteriza con Texas (EEUU, sur), es «deplorable», dijo a Spútnik el sacerdote Alejandro Solalinde, director del albergue Hermanos en el Camino.

«Eso está muy mal, porque los tienen como encarcelados, los han amenazado, es una falta de respeto a sus derechos humanos y es totalmente deplorable y condenable», dijo Solalinde, asesor gubernamental en derechos humanos, al final de una reunión con responsables de la cartera de Gobernación, a cargo de la política interior.

En el albergue de esa ciudad mexicana, fronteriza con Eagle Pass, los migrantes protagonizaron conatos de violencia contra policías del estado de Coahuila y agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) la noche del martes y la tarde de este miércoles, y algunos cientos de centroamericanos fueron trasladados en autobuses a otros puntos fronterizos.

Solalinde criticó el desempeño del INM y la policía provincial en Piedras Negras, y agregó que «tampoco alcanzo a ver la acción solidaria de la diócesis católica ni la ayuda de las demás iglesias», para coordinar con las autoridades locales ayuda humanitaria.

«Lamentaría mucho que surja una especie de vacuna contra migrantes y que se aprovechen políticamente las actitudes xenófobas que han surgido», dijo el líder religioso, al referirse a comentarios en las redes sociales que tildan a los migrantes de «malagradecidos» como ocurrió el año pasado en Tijuana, fronteriza con California, EEUU.

Desde octubre pasado, México registró «una experiencia inédita con llegadas masivas de migrantes inducidos a formar caravanas, que generó problemas del Gobierno anterior para atenderlos», explicó el líder religioso.

Sin embargo, durante este año, hasta el 11 de febrero, el nuevo Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador otorgó 13.270 tarjetas migratorias como visas de trabajo «por razones humanitarias», con el objetivo de tener una migración «ordenada, segura y regular», en Chiapas, fronteriza con Guatemala, Ciudad de México, y Piedras Negras, Coahuila (frontera norte).

Desde la semana pasada el INM entregó un total de 1.344 solicitudes de tarjetas en el albergue instalado en Piedras Negras.

El sacerdote de 73 años señaló que la aplicación de una nueva política migratoria apegada al Pacto sobre Migración de Naciones Unidas «es una experiencia piloto».

Los episodios de rechazo a migrantes e inconformidad de los centroamericanos en ciudades de la frontera norte «ameritan una evaluación, para saber qué paso y establecer procedimientos, en caso de futuras llegadas masivas de migrantes, para calcular todos los impactos sociales y geopolíticos», indicó.

Solalinde considera que la alcaldía de Piedras Negras no sabía cómo actuar ante una irrupción masiva de migrantes, similar a la que recibió Tijuana a finales del año pasado.

«La alcaldía no sabían qué hacer; pero me temo que podría pasar de no entender a no querer, y es posible que comiencen a operar intereses políticos», advirtió.

El religioso galardonado con el Premio de Derechos Humanos 2012 dijo que las autoridades provinciales «tienen que considerar que es un flujo migratorio inducido, que la salida de los lugares de origen es la inseguridad y la pobreza; pero que la forma en que se lleva a cabo es contraproducente, porque no es necesario llevar a la gente en caravanas».

Las tarjetas migratorias les permiten a los centroamericanos viajar o hacer lo que decidan con seguridad social «pero tampoco lograran más organizando caravanas, porque esa no es una conducción normal de auténticos defensores de sus derechos», sentenció.

El programa de atención no se ha reflejado en la normalización de la vida de miles de centroamericanos, a pesar de que todos tienen permiso para trabajar y ya no tienen problema para desplazarse.

«Quizá no lo saben o no lo comprenden, que pueden trabajar y hacer su vida mientras les contestan a sus solicitudes EEUU», puntualizó.

Nunca antes había llegado un flujo tan grande de migrantes a Piedras Negras y la ciudad no estaba preparada.

En la frontera norte, las autoridades mexicanas deben buscar una solución «porque la situación es cada vez más delicada, México está en una situación difícil, no se trata nada más de una ayuda humanitaria necesaria, sino acumulada, si no se encuentra un cauce se puede complicar», advirtió.

En la reunión con personal de la subsecretaría de Derechos Humanos que encabeza Alejandro Encinas en la cartera de Gobernación, el sacerdote solicitó una evaluación de las medias cautelares que lo protegen por amenazas de muerte «para tomar una decisión sobre mi seguridad», puntualizó.

La mayor parte de más de 13.200 personas que llegaron en caravanas cruzaron territorio mexicano están en varios puntos de la frontera norte con EEUU.

BOGOTÁ, COLOMBIA

(Spútnik) El presidente de EEUU, Donald Trump, no descartó enviar 5.000 soldados a Colombia ante la situación en Venezuela, en declaraciones a la prensa tras una reunión que sostuvo en la Casa Blanca con el mandatario Iván Duque y que fue transmitida en streaming.

«Ya veremos», dijo Trump a periodistas tras ser consultado sobre si enviaría soldados a Colombia dos semanas después de una polémica causada por un apunte que se observó en la libreta del asesor de Seguridad Naional John Bolton en medio de una rueda de prensa, en la cual se leía «5.000 tropas a Colombia».

Colombia, EEUU y varios países de América y Europa apoyan al diputado opositor Juan Guaidó, titular de la Asamblea Nacional, quien el pasado 23 de enero se autoproclamó presidente «encargado» de Venezuela.

Esos países desconocen la reelección de Nicolás Maduro para el periodo 2019-2025, tras señalar que la misma se cumplió bajo unas elecciones que califican de ilegales, por lo que piden que deje el poder y se acoja a la amnistía que le ofrece Guaidó, según la cual puede abandonar Venezuela y radicarse en otra nación.

Aunque Colombia y otros países insisten en que no apoyan una invasión militar a Venezuela, EEUU sostiene que todas las opciones están sobre la mesa.

Al respecto, Trump reiteró este miércoles que evalúa «todas las opciones» ante la situación Venezuela, y al ser consultado acerca de si tiene un plan B en caso de que Maduro se resista a dejar el poder, respondió: «Siempre tengo un plan B, C y D, yo probablemente tendré más flexibilidad que cualquier hombre en este puesto».

Asimismo, consideró que es el momento para que esta «tragedia termine», y aseguró que hay «un apoyo tremendo» en todo el mundo para que se dé un cambio de gobierno en Venezuela.

«Tenemos un apoyo tremendo en toda Suramérica y en todo el mundo», dijo Trump, luego de lo cual señaló que Guaidó es «muy valiente».

Por su parte, Duque advirtió a Maduro que es un crimen «de lesa humanidad» obstruir la ayuda humanitaria que permanece en Colombia y que ingresaría a Venezuela el próximo 23 de febrero.

Maduro sostiene que en Venezuela no hay crisis humanitaria, por lo que mantiene bloqueado con contenedores y un camión cisterna el puente internacional Tienditas, que conecta a la ciudad colombiana de Cúcuta (Norte de Santander, nordeste) con la venezolana Ureña, por donde se tiene previsto pasar las ayudas, compuestas de kits de alimentos y medicinas.

«Creo que tenemos que darle un mensaje muy fuerte a la dictadura: obstruir el acceso de ayuda humanitaria es un crimen contra la humanidad», dijo Duque en el Salón Oval de la Casa Blanca.

Por último, Duque señaló que la administración de Maduro «tiene los días contados» y que Venezuela recupere «la democracia».

Duque cumple este miércoles su segundo día de visita oficial a EEUU, donde prevé permanecer hasta el sábado.