• El organismo alerta que el cambio climático agrava la inseguridad alimentaria, limita el acceso al agua y pone en mayor riesgo a las comunidades más vulnerables del país.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH) advirtió que la crisis climática está afectando de forma directa el ejercicio de derechos fundamentales en Honduras, al comprometer el acceso a la alimentación, el agua y la vivienda, especialmente entre las poblaciones más vulnerables del país.
La alerta fue presentada en una contribución especial remitida al Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD), en la que el organismo expone cómo los efectos del cambio climático están profundizando las desigualdades sociales y aumentando la vulnerabilidad de miles de familias hondureñas.
De acuerdo con el CONADEH, las sequías prolongadas, la contaminación de las fuentes de agua y la recurrencia de fenómenos climáticos extremos han reducido el rendimiento de cultivos esenciales como el maíz y el frijol, afectando la seguridad alimentaria de la población.
El organismo recordó que, solo durante 2023, alrededor de 2.4 millones de personas enfrentaron inseguridad alimentaria como consecuencia del impacto de los eventos climáticos sobre la producción agrícola, una situación que golpea con mayor intensidad a las comunidades rurales que dependen de la agricultura de subsistencia.
En cuanto al acceso al agua, el coordinador de la Defensoría de Pueblos Indígenas y Afrohondureños del CONADEH, Frank Cruz, explicó que las sequías, la sobreexplotación de acuíferos y la contaminación de las fuentes hídricas han reducido la disponibilidad del recurso, obligando a muchas familias, especialmente en zonas rurales e indígenas, a recorrer largas distancias para obtener agua segura.
Asimismo, señaló que el crecimiento urbano desordenado, la deforestación y la falta de una gestión eficiente del recurso hídrico han deteriorado la calidad y disponibilidad del agua.
Incluso, advirtió que la mala administración por parte de las autoridades ha provocado conflictos entre comunidades que dependen de este recurso para su subsistencia y el desarrollo de sus actividades productivas.
El CONADEH también alertó que el derecho a una vivienda adecuada enfrenta crecientes amenazas debido a las inundaciones, deslizamientos de tierra, huracanes y sequías, fenómenos que continúan dañando viviendas e infraestructura, principalmente en comunidades de escasos recursos.
Frente a este panorama, la institución instó al Estado hondureño a fortalecer las políticas públicas de adaptación al cambio climático, impulsar la resiliencia comunitaria y priorizar inversiones en infraestructura que permitan reducir los riesgos para la población.
Además, recomendó mejorar la gestión sostenible del agua, promover programas de reubicación para comunidades asentadas en zonas de alto riesgo y garantizar la participación ciudadana en las decisiones relacionadas con la protección del ambiente y los derechos humanos.
Para el CONADEH, atender los efectos del cambio climático ya no representa únicamente un desafío ambiental, sino una obligación para proteger derechos fundamentales como la alimentación, el acceso al agua potable y una vivienda digna de miles de hondureños.








