- María Elvira Salazar calificó el presunto fraude atribuido a LIBRE como un ataque contra la democracia hondureña y aseguró que Estados Unidos seguirá respaldando la defensa del voto y la institucionalidad.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La congresista estadounidense María Elvira Salazar elevó el tono sobre la situación política de Honduras al afirmar que el supuesto fraude que, según señaló, intentó imponer el partido Libertad y Refundación (LIBRE) durante el proceso electoral de 2025 constituyó un “grave atentado contra la democracia”.
Además, sostuvo que quienes hayan participado en un intento de alterar la voluntad popular deben responder ante la justicia.
A través de una publicación en su cuenta de la red social X, la legisladora expresó que Estados Unidos continuará respaldando a Honduras y a los sectores que, a su juicio, defendieron el sistema democrático en uno de los momentos más delicados del proceso electoral.
“El fraude que LIBRE intentó imponer fue un grave atentado contra la democracia hondureña. Quienes planearon robarse las elecciones deben responder ante la justicia. Estados Unidos se mantiene firme al lado de Honduras y de todos los que defendieron la democracia cuando más estaba en riesgo”, escribió.
Salazar también dejó un contundente mensaje sobre la importancia de proteger la voluntad popular al asegurar que “en una democracia, el voto se respeta. Y quien intenta destruirlo, enfrenta consecuencias”, en una declaración que refuerza su postura sobre la necesidad de garantizar procesos electorales transparentes y con rendición de cuentas.
La congresista ha mantenido una posición constante respecto a la situación política hondureña.
Durante el desarrollo del proceso electoral de 2025 manifestó públicamente su apoyo a los sectores que, según afirmó, trabajaban por preservar la transparencia, la institucionalidad y el respeto a la decisión expresada por los ciudadanos en las urnas.
Con este nuevo pronunciamiento, María Elvira Salazar reiteró que la defensa de la democracia y del Estado de derecho continúa siendo un eje central en la relación entre Estados Unidos y Honduras, al tiempo que insistió en que cualquier intento por vulnerar la voluntad popular debe tener consecuencias legales.







