- Diputados ordenan inspecciones fiscales, migratorias y aduaneras mientras crece el debate por el impacto económico de las relaciones con China
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El Congreso Nacional aprobó la noche de ayer martes una moción orientada a investigar, supervisar y regular los negocios de origen chino que operan en Honduras, luego de que distintos sectores expresaran preocupación por el impacto económico que estos establecimientos estarían generando sobre comerciantes y emprendedores nacionales.
La iniciativa fue presentada por el diputado del Partido Nacional, Mario Pérez, quien solicitó que varias instituciones del Estado ejecuten acciones de inspección, control e investigación para verificar si estos negocios cumplen con las leyes tributarias, aduaneras, migratorias y comerciales del país.
La moción recibió el respaldo de 81 de los 117 diputados presentes en el Congreso Nacional, abriendo así un nuevo debate político y económico sobre la presencia de inversiones y comercios chinos en territorio hondureño.
Según explicó Pérez, la medida busca proteger a los comerciantes hondureños y garantizar que los establecimientos extranjeros operen bajo las mismas condiciones legales y fiscales exigidas a los negocios nacionales.
“El objetivo es verificar que todos estos establecimientos estén funcionando conforme a la ley y pagando los impuestos correspondientes”, señaló el parlamentario nacionalista durante la sesión legislativa.
SAR, Aduanas y BCH deberán investigar operaciones
Entre los puntos contemplados en la moción, se instruye al Servicio de Administración de Rentas (SAR) a investigar si los negocios de origen chino están legalmente inscritos y si cumplen con el pago de impuestos establecidos por la legislación hondureña.
Asimismo, se pidió a la Administración Aduanera de Honduras revisar si la importación de productos comercializados por estos establecimientos se realiza de forma legal y si se están pagando correctamente los tributos aduaneros correspondientes.
La iniciativa también involucra al Banco Central de Honduras (BCH), institución que deberá supervisar posibles fugas de divisas hacia China derivadas de estas actividades comerciales.
De igual forma, la Secretaría de Desarrollo Económico, a través de las áreas de Industria y Comercio, tendrá la responsabilidad de vigilar la calidad de los productos comercializados y verificar permisos de operación.
En materia migratoria, la moción ordena al Instituto Nacional de Migración investigar el estatus legal de los ciudadanos chinos que figuran como propietarios de estos establecimientos y determinar si cumplen con la normativa migratoria vigente.
Debate por relaciones con China y pérdida de empleos
Durante la discusión de la moción, el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, aseguró que, desde el establecimiento de relaciones diplomáticas entre Honduras y China, impulsadas durante el gobierno del Partido Libertad y Refundación (Libre), los departamentos de Choluteca y Valle han sufrido un fuerte impacto económico.
El congresista sostuvo que la falta de acuerdos comerciales favorables con China provocó el cierre de varias empresas camaroneras en la zona sur del país y la pérdida de miles de empleos.
“Hemos perdido en Valle y Choluteca casi 15 mil empleos, porque no fueron capaces de garantizar que China comprara el camarón hondureño en las mismas condiciones que Taiwán”, expresó Zambrano.
Las declaraciones se producen en medio de cuestionamientos de sectores productivos sobre los resultados económicos obtenidos tras el rompimiento de relaciones diplomáticas con Taiwán y el establecimiento de vínculos oficiales con China.
Piden equilibrio para no afectar la economía
Por su parte, el diputado del Partido Innovación y Unidad Socialdemócrata (Pinu-SD), Cárlenton Dávila, manifestó que está de acuerdo con proteger a los comerciantes nacionales, aunque advirtió que deben establecerse límites razonables para evitar afectar la dinámica económica y comercial del país.
Dávila consideró que el Estado debe garantizar condiciones justas para todos los sectores, sin caer en medidas extremas que puedan generar consecuencias negativas sobre el comercio y la inversión.
La aprobación de la moción abre un nuevo capítulo en el debate nacional sobre la expansión de negocios chinos en Honduras y el impacto económico que las relaciones comerciales con China están teniendo en distintos sectores productivos.
Mientras algunos diputados consideran necesaria una fiscalización más estricta, otros sectores advierten que cualquier medida deberá aplicarse bajo criterios técnicos y legales que no generen incertidumbre económica ni afecten las relaciones comerciales internacionales del país.





