• Las altas temperaturas y la prolongada ausencia de precipitaciones mantienen bajo vigilancia a seis departamentos del país, mientras expertos advierten sobre el avance del fenómeno de El Niño.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) declaró Alerta Verde por tiempo indefinido en 60 municipios de seis departamentos de Honduras debido al retraso en el inicio de la temporada lluviosa, situación que ya provoca preocupación por sequía hídrica, escasez de agua y afectaciones en distintas regiones del país.
La medida fue adoptada tras los análisis realizados por el Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), que alertó sobre las condiciones secas y las altas temperaturas que han predominado durante mayo en gran parte del territorio nacional.
La alerta incluye municipios de los departamentos de Valle y Choluteca, así como zonas del sur de Francisco Morazán, Comayagua, La Paz y El Paraíso, donde las autoridades mantienen vigilancia permanente ante el deterioro de las condiciones climáticas.
Según el boletín oficial emitido por Copeco, las prolongadas olas de calor han provocado procesos de evaporación extremadamente altos en el sur, occidente y suroriente del país, superando los cinco milímetros diarios.
Esta situación ha generado una importante sequía hídrica en varias microcuencas que abastecen los ríos que desembocan en el Golfo de Fonseca y el río Lempa, afectando directamente la disponibilidad de agua en diversas comunidades.
Además, las autoridades advirtieron que el retraso de las lluvias ya deja déficits acumulados de precipitación entre 100 y 200 milímetros, elevando el riesgo de afectaciones para la agricultura, ganadería y abastecimiento de agua.
Uno de los impactos más preocupantes señalados por Copeco es la disminución de agua para el consumo animal, problemática que amenaza a productores y familias que dependen de actividades agrícolas y ganaderas.
El panorama podría agravarse en los próximos meses. De acuerdo con los análisis climáticos de Cenaos, los modelos internacionales pronostican un rápido calentamiento de la temperatura superficial del océano Pacífico ecuatorial, condición que podría dar paso a una fase fuerte del fenómeno de El Niño.
Si estas proyecciones se mantienen, Honduras enfrentaría durante julio y agosto un déficit de lluvias superior al 40 por ciento, incrementando el riesgo de sequías prolongadas, pérdidas agrícolas, incendios forestales y crisis de abastecimiento de agua.
Asimismo, las autoridades prevén un inicio temprano de la canícula a principios de julio y una finalización tardía hacia finales de agosto, extendiendo aún más el período seco en varias regiones del país.
Ante este escenario, Copeco hizo un llamado a las alcaldías, comités de emergencia y población en general a tomar medidas preventivas, racionalizar el uso del agua y mantenerse atentos a los boletines oficiales emitidos por los organismos de protección civil.
La declaratoria de Alerta Verde refleja la preocupación de las autoridades ante un escenario climático que podría convertirse en uno de los más complejos de los últimos años, especialmente para las zonas históricamente vulnerables a la sequía y al impacto del fenómeno de El Niño.








