- Diputada Lissi Cano advierte que este martes vence el plazo de subsanación; comisión inicia evaluación y alista audiencias públicas antes de enviar recomendaciones al Congreso.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La carrera por ocupar cargos en los entes electorales entra en su fase decisiva. La diputada nacionalista Lissi Cano confirmó que este día vence el plazo otorgado a los autopostulantes para subsanar su documentación en el proceso de selección de autoridades del Consejo Nacional Electoral y el Tribunal de Justicia Electoral.
“Se les otorgó un periodo de 48 horas para que subsanen cualquier requisito; el expediente debe de estar completo. Quien no entregue en tiempo y forma quedará descalificado del proceso”, advirtió la congresista.
Cano recordó que la recepción de documentos cerró el domingo a la medianoche, tras lo cual se abrió este breve período de corrección para que los aspirantes completaran requisitos pendientes.
Arranca la evaluación
La también secretaria de la comisión especial encargada de revisar las postulaciones informó que, una vez concluido el plazo, iniciarán con la evaluación curricular de los aspirantes.
“Vamos a revisar las hojas de vida que cumplan con los requisitos que establece la normativa vigente y luego daremos paso a las audiencias públicas, donde el pueblo podrá tener acceso”, explicó.
Audiencias y decisión final
Tras la fase de revisión, los candidatos que superen el filtro participarán en audiencias públicas, consideradas clave para garantizar transparencia en el proceso.
Posteriormente, la comisión elaborará un informe con recomendaciones que será remitido a la junta directiva del Congreso Nacional de Honduras.
Será finalmente el Pleno legislativo el encargado de elegir a los nuevos funcionarios que ocuparán las vacantes en ambos organismos electorales, tras los recientes procesos de juicio político.
Un proceso bajo la lupa
El proceso de selección ocurre en un contexto de alta sensibilidad política, donde distintos sectores han exigido transparencia y rigor en la elección de quienes tendrán en sus manos la organización y arbitraje de futuros procesos electorales.
Con el reloj en contra, la advertencia es clara: quien no cumpla con los requisitos hoy, queda fuera de la contienda en uno de los procesos más determinantes para el sistema democrático del país.



