- Sector privado advierte “sacrificio” por carga tributaria y anuncia cláusula de ajuste si la inflación supera lo pactado en 2027.
TEGUCIGALPA, HONDURAS, –
El pago de la retroactividad del salario mínimo en Honduras ya tiene calendario definido.
El vocero del sector privado, Fernando García, confirmó que las empresas cumplirán con este compromiso en un plazo de cuatro meses, en medio de un contexto económico marcado por presiones fiscales.
“La retroactividad se pagará en los próximos cuatro meses. Creemos que será un sacrificio para las empresas porque en este momento tienen que pagar el Impuesto Sobre la Renta y luego viene el decimocuarto mes, pero era un compromiso que se tenía y vamos a tener que cumplirlo”, expresó.
Presión para las empresas
El anuncio llega en un momento clave para el sector empresarial, que enfrenta simultáneamente el cumplimiento de obligaciones tributarias y el pago de beneficios laborales, lo que incrementa la carga financiera en el corto plazo.
A pesar de ello, García reiteró que el sector privado honrará el acuerdo alcanzado en la negociación del salario mínimo.
Cláusula ante posible alza inflacionaria
En relación con el comportamiento de la inflación, el representante empresarial explicó que el acuerdo contempla una cláusula de salvaguarda para el año 2027.
“Cuando las negociaciones son por más de un año, se establece que, si la inflación supera lo acordado, entonces se ajusta automáticamente con base en la inflación del año anterior”, detalló.
Esta disposición busca proteger el poder adquisitivo de los trabajadores en caso de que el costo de vida aumente por encima de lo previsto.
El reto pendiente: generar empleo
Más allá del ajuste salarial, García enfatizó que el principal desafío del país sigue siendo la generación de empleo formal.
“La siguiente meta es que el gobierno, el sector privado y los trabajadores definan una estrategia de generación de empleo que realmente pueda cubrir los déficits del mercado laboral y darle oportunidades a esos cuatro millones de hondureños que buscan trabajo y no tienen un empleo formal”, subrayó.
Un equilibrio frágil
El debate sobre salarios, inflación y empleo vuelve a evidenciar el delicado equilibrio entre mejorar los ingresos de los trabajadores y sostener la capacidad operativa de las empresas.
Mientras se concreta el pago de la retroactividad, el desafío de fondo permanece intacto: crear empleo digno y sostenible en un país donde millones aún esperan una oportunidad en el mercado laboral formal.



