• A casi tres meses de iniciado el operativo, el INE enfrenta dificultades para completar el levantamiento poblacional, mientras expertos cuestionan el ritmo de trabajo y la cobertura que alcanzará el proceso.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El censo poblacional en Honduras avanza por debajo de las expectativas y enfrenta un obstáculo que preocupa a las autoridades y especialistas: la desconfianza de una parte de la ciudadanía para proporcionar información al Gobierno.
De acuerdo con las cifras oficiales, hasta la fecha únicamente 3,237,148 personas han sido censadas, frente a una población estimada de 10 millones de habitantes, pese a que el operativo comenzó el pasado 10 de agosto bajo la coordinación del Instituto Nacional de Estadística (INE).
La resistencia de algunos ciudadanos a participar ha complicado el levantamiento de información, cuyo propósito es actualizar los datos demográficos y socioeconómicos del país para orientar la planificación de políticas públicas y servicios esenciales.
El asesor del Gobierno, Leonel Núñez, señaló que entre un 19 y 20 % de la población habría rechazado participar en el proceso.
Según su versión, parte de esa resistencia estaría relacionada con mensajes que algunos alcaldes y regidores del Partido Libertad y Refundación (Libre) habrían promovido entre sus bases para desincentivar el censo.
El cronograma original contemplaba un mes para censar a la población y otro para visitar las viviendas que quedaran pendientes. Sin embargo, las dificultades encontradas podrían extender el operativo hasta diciembre, debido a que la mayoría de los departamentos todavía continúa en proceso.
Cuestionan avance y uso del presupuesto
El exdirector del INE, Eugenio Sosa, pidió a las autoridades transparentar el avance del operativo, precisar cuántos hogares permanecen sin censar y explicar cómo se están utilizando los recursos económicos asignados.
Sosa advirtió que, de mantenerse el ritmo actual, completar el proceso podría tomar entre tres y cuatro meses.
También puso en duda que Honduras consiga alcanzar una cobertura mínima del 95 %, porcentaje considerado necesario para disponer de información representativa de la población.
Por su parte, la socióloga y exrectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Julieta Castellanos, consideró que la desconfianza hacia el Gobierno y las instituciones también influye en la negativa de algunos ciudadanos a proporcionar sus datos.
El desafío es particularmente importante para Honduras, que debería actualizar su información poblacional cada diez años, pero acumula 13 años sin realizar este ejercicio.
Los resultados del censo son fundamentales para conocer cuántos habitantes tiene el país, dónde viven y cuáles son sus condiciones socioeconómicas.
Además, permiten determinar las necesidades de construcción de escuelas, hospitales y otros servicios básicos.
La baja cantidad de personas registradas mantiene bajo presión al INE, que enfrenta el reto de completar el levantamiento y garantizar que Honduras disponga de estadísticas confiables para planificar su desarrollo y orientar la inversión pública.











