- Naciones Unidas reconoce avances en el caso del ambientalista, pero reclama investigar a todos los responsables y frenar la violencia contra quienes defienden el territorio y los derechos humanos.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
A dos años del asesinato del defensor ambientalista Juan López, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Honduras (OACNUDH) instó al Estado a fortalecer las investigaciones, garantizar justicia y adoptar medidas efectivas para evitar nuevos ataques contra quienes defienden los derechos humanos y el medio ambiente.
La oficina reconoció los avances recientes en la judicialización de personas señaladas como responsables del crimen, pero advirtió que los esfuerzos deben continuar hasta determinar la responsabilidad penal de todas las personas que pudieran estar involucradas.
ONU pide una investigación rigurosa
OACNUDH señaló que las investigaciones deben desarrollarse de manera rigurosa y considerar el contexto de violencia que enfrentan los defensores de derechos humanos, particularmente en el Bajo Aguán.
Asimismo, pidió garantizar la protección de familiares, víctimas y testigos durante el proceso, al advertir que las demoras injustificadas y la falta de justicia pueden favorecer la impunidad.
“El legado de Juan López exige honrar su vida, acompañar a su familia en su derecho a la verdad, la justicia y la reparación, y exigir el cese de las causas que hicieron posible su asesinato. Defender los derechos humanos no debe costar la vida”, afirmó Juan Carlos Monge, representante de OACNUDH en Honduras.
La oficina también consideró fundamental fortalecer la autonomía e independencia funcional del Ministerio Público, así como garantizar la independencia judicial para que los procesos avancen sin interferencias.
ONU pide no estigmatizar a los defensores
Monge instó además a las autoridades a abstenerse de realizar declaraciones o actuaciones que desacrediten a quienes cuestionan decisiones públicas, proyectos extractivos o impactos ambientales.
OACNUDH recordó que la defensa de los derechos humanos es una actividad legítima y necesaria, por lo que las instituciones deben distinguir entre las conductas delictivas y el ejercicio de las libertades de expresión y participación ciudadana.
En esa misma línea, pidió al Estado mejorar la supervisión de las actividades empresariales, garantizar la transparencia en los permisos y licencias, promover evaluaciones ambientales independientes y facilitar la participación de las comunidades en las decisiones que afectan sus territorios.
El caso debe generar cambios, señala Naciones Unidas
El representante de OACNUDH sostuvo que el asesinato de Juan López debe convertirse en una oportunidad para transformar las condiciones que ponen en riesgo a los defensores, mediante justicia, instituciones independientes, protección efectiva, responsabilidad empresarial y decisiones públicas transparentes y participativas.
Las exigencias de Naciones Unidas coinciden con las declaraciones del obispo de Trujillo, Jenry Ruiz Mora, quien recordó que continúan pendientes respuestas sobre el asesinato de López y sobre los daños denunciados en el Parque Nacional Carlos Escaleras, en Colón.
A dos años del crimen, el llamado de OACNUDH vuelve a poner el foco en la necesidad de esclarecer los hechos, garantizar los derechos de la familia y asegurar que la defensa del medio ambiente y los derechos humanos no continúe convirtiéndose en una actividad de alto riesgo en Honduras.















