- Juan Pablo Segura, secretario de Estado adjunto de EE.UU. para Asuntos del Hemisferio Occidental, destaca que un sistema eléctrico más confiable puede atraer capital, tecnología y empleos al país.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
Estados Unidos celebró la aprobación de las reformas energéticas en Honduras y destacó que las nuevas medidas pueden colocar al país en una ruta hacia un suministro eléctrico más confiable, con mejores condiciones para atraer inversión.
El pronunciamiento fue realizado por Juan Pablo Segura, secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, quien resaltó el potencial de las reformas tanto para beneficiar a los hondureños como para generar nuevas oportunidades de inversión.
“Estados Unidos celebra la aprobación de las reformas energéticas en Honduras, que colocan al país en un camino hacia un suministro de energía más confiable para beneficiar a los hondureños y atraer inversión”, manifestó Segura.
Más inversión, tecnología y empleos
El funcionario estadounidense destacó que la modernización del sector energético puede abrir nuevas oportunidades para las empresas de su país, al facilitar el ingreso de capital, tecnología y generación de empleos.
Según Segura, contar con sectores energéticos modernos y confiables es un elemento importante para impulsar la prosperidad económica no solo de Honduras, sino de todo el hemisferio.
En ese contexto, lanzó un mensaje directo al sector privado y a potenciales inversionistas estadounidenses, al señalar que la confiabilidad del sistema energético puede mejorar la posición de Honduras como destino para los negocios.
“Un sector energético confiable convierte a Honduras en una apuesta más inteligente para la inversión estadounidense”, enfatizó.
Respaldo de Washington a las reformas
La declaración representa un respaldo de Estados Unidos a las reformas aprobadas en Honduras y pone de relieve la importancia que Washington atribuye a la modernización del sector energético como parte de las condiciones necesarias para atraer inversión.
El mensaje también vincula la transformación del sistema eléctrico con la posibilidad de que empresas estadounidenses participen en el desarrollo de proyectos, aportando recursos, tecnología y nuevas oportunidades laborales.
Para Honduras, el reto ahora estará en llevar las reformas de la legislación a resultados concretos y lograr que la población perciba mejoras en la confiabilidad del suministro eléctrico, mientras se generan condiciones que permitan atraer nuevas inversiones.
El pronunciamiento de Segura deja así una señal clara: para Estados Unidos, un sector energético más confiable no solo representa un beneficio para los hondureños, sino también un factor que puede convertir al país en un destino más atractivo para la inversión estadounidense.








