Otro revés de los “amigos”: EE.UU. niega más tiempo a hondureños amparados por el TPS

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  • La solicitud enviada por el presidente Nasry Asfura a Marco Rubio fue rechazada y ahora el Gobierno pide a los compatriotas buscar alternativas legales para permanecer en EE.UU.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. —

La respuesta de Washington no fue la esperada por el Gobierno hondureño. Estados Unidos rechazó la petición de Honduras para conceder un período adicional de gracia a los compatriotas beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS), dejando nuevamente en incertidumbre a quienes buscan una alternativa para permanecer legalmente en ese país.

La canciller Mireya Agüero confirmó que la solicitud fue planteada mediante una carta enviada por el presidente Nasry Asfura al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en la que se pidió considerar una extensión del plazo.

La respuesta estadounidense, sin embargo, fue negativa.

El anuncio se produce en el contexto de las gestiones que mantiene Honduras con Washington y de la reunión que sostendrá el embajador hondureño en Estados Unidos, Roberto Flores Bermúdez, con autoridades de ese país.

Washington mantiene su decisión

Agüero recordó que la cancelación del TPS se produjo en julio de 2025 y señaló que, desde entonces, Honduras ha trabajado en mecanismos de orientación y protección jurídica para los compatriotas.

Ante la negativa a conceder más tiempo, la Cancillería ha enfocado sus esfuerzos en informar a los beneficiarios sobre las distintas alternativas migratorias que podrían estar disponibles.

La funcionaria insistió en que cada caso debe analizarse de manera individual, por lo que recomendó a los hondureños buscar asesoría jurídica adecuada y consultar las guías elaboradas por la Cancillería y los consulados.

“Hay oportunidades diferentes para muchos de nuestros conciudadanos en este proceso”, afirmó Agüero.

Incertidumbre y retornos

Uno de los principales problemas reconocidos por el Gobierno es que no existe un censo completo de los beneficiarios del TPS, por lo que la Cancillería no pudo precisar cuántos hondureños podrían verse directamente afectados por la cancelación del beneficio.

Mientras tanto, el país ya enfrenta un elevado número de retornos. Según Agüero, más de 33 mil hondureños han regresado al país desde enero mediante distintos procesos de deportación.

La funcionaria aseguró que el Gobierno prepara un plan interinstitucional para atender a quienes eventualmente regresen, con participación de entidades relacionadas con empleo, inversión, migración y programas de reinserción.

También hizo un llamado a los compatriotas a no caer en la desesperación y a informarse adecuadamente antes de tomar decisiones sobre su situación migratoria.

¿Qué hará Honduras ahora?

El rechazo de Washington obliga al Gobierno hondureño a cambiar el enfoque de sus gestiones: de intentar conseguir una ampliación del TPS a orientar a los beneficiarios sobre las alternativas legales que puedan tener para permanecer en Estados Unidos.

La Cancillería sostiene que existen diferentes posibilidades dependiendo de las circunstancias de cada persona, aunque será la situación migratoria individual y la legislación estadounidense la que determine las opciones disponibles.

El escenario también representa un desafío para Honduras ante la posibilidad de nuevos retornos y la necesidad de generar mecanismos para facilitar la reinserción de quienes regresen al país.

La relación con Estados Unidos, en el centro

Pese al revés en la gestión del TPS, Agüero descartó que la decisión necesariamente provoque un deterioro en la relación bilateral.

La canciller destacó que Estados Unidos continúa siendo un socio estratégico y comercial fundamental para Honduras, con vínculos en áreas como comercio, inversión, seguridad, infraestructura y cooperación.

“Estados Unidos es nuestro primer socio estratégico, comercial y demás”, sostuvo.

Agüero aseguró que Honduras continuará trabajando con Washington en los distintos temas de la agenda bilateral y descartó que la cancelación del TPS implique automáticamente el fin de otros programas de cooperación.

Pero para miles de hondureños que dependen de su situación migratoria en Estados Unidos, la negativa representa un nuevo golpe: la petición de su propio Gobierno para obtener más tiempo fue rechazada y ahora deberán explorar, caso por caso, las vías legales que les permitan definir su futuro en territorio estadounidense.

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