El papa León XIV reiteró este sábado su llamamiento a rechazar «cualquier explotación del nombre de Dios para fines militares, políticos o económicos», durante una audiencia en el Vaticano con representantes de la comunidad musulmana de Senegal.
Durante su discurso, el pontífice apeló a una «responsabilidad compartida» de musulmanes y cristianos para hacer frente a las injusticias globales.
Además del rechazo al uso del nombre de Dios, el papa pidió «condenar todas las formas de discriminación y persecución basadas en la raza, la religión o el origen» y alzar la voz «en apoyo a toda minoría que sufre».
«Hoy el mundo tiene gran necesidad de una diplomacia y un diálogo religioso basados en la paz, la justicia y la verdad», afirmó el obispo de Roma, quien señaló que el diálogo entre credos es un «medio valioso para aliviar las tensiones y construir una paz duradera».
León XIV recordó también su reciente viaje a África el pasado mes de abril —que lo llevó a Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial— y evocó su discurso en Bamenda (Camerún), donde advirtió de que quienes manipulan la religión y el nombre de Dios para su propio beneficio «arrastran lo sagrado a la oscuridad y a la inmundicia».
«Lamentablemente, los conflictos armados persisten en el continente africano, provocando graves crisis humanitarias y profundas desigualdades que afligen a poblaciones enteras a diario, sin mencionar el preocupante aumento del extremismo violento», afirmó.
A estos problemas añadió el aumento de los flujos de migrantes y refugiados, el discurso de odio que «envenena el tejido social», el debilitamiento de los lazos familiares y «la erosión de los valores éticos y espirituales», especialmente entre los jóvenes.
Con información de EFE





