- La operación fue presentada como un golpe al narcotráfico, pero los análisis científicos cambiaron el rumbo del caso y el acusado quedó en libertad
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
Un operativo que inicialmente fue presentado como un importante golpe al narcotráfico terminó dando un inesperado giro luego de que los 520 kilogramos de material incautado no dieran positivo por cocaína en las pruebas científicas correspondientes.
El decomiso ocurrió el pasado 28 de agosto en El Zamorano, Francisco Morazán, durante una operación ejecutada por la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN), el Ministerio Público (MP) y la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO).
Como resultado del operativo fue detenida una persona a quien se le atribuía inicialmente responsabilidad por el supuesto delito de tráfico de drogas agravado.
Durante la intervención, las autoridades también decomisaron un vehículo que contaba con una caleta o compartimento oculto, donde era transportado el material que inicialmente se identificó como cocaína.
Sin embargo, el caso tomó otro rumbo tras la inspección y los análisis científicos practicados a la sustancia.
Las pruebas cambiaron el caso
Los resultados determinaron que el material decomisado no dio positivo para cocaína, lo que debilitó la acusación formulada inicialmente contra el detenido.
El proceso llegó hasta la audiencia inicial, etapa en la que se comunicó la resolución mediante la cual el acusado obtuvo sobreseimiento definitivo, quedando en libertad.
De esta manera, lo que comenzó como una operación contra el narcotráfico y un decomiso de más de media tonelada de supuesta cocaína terminó sin una confirmación científica de que la sustancia incautada correspondiera a esa droga.
¿Y la verdadera cocaína?
El resultado de los análisis también dejó interrogantes sobre la carga que supuestamente era trasladada en el vehículo intervenido.
Una fuente vinculada al caso, que solicitó mantener su identidad en reserva, planteó la hipótesis de que la operación pudo haber sido utilizada por estructuras del crimen organizado como un señuelo para desviar la atención de las autoridades.
“Creo que DLCN se tragó el anzuelo del crimen organizado; por otro lado, debió pasar la verdadera. La verdadera coca pasó por otro lado”, sostuvo la fuente.
Se trata, no obstante, de una hipótesis que no ha sido confirmada oficialmente y que abre nuevas preguntas sobre el origen del material, su destino y las circunstancias en las que fue colocado dentro del vehículo.
El elemento que aparece en el caso: Levamisol
Otro de los elementos relacionados con el caso es el levamisol, una sustancia utilizada principalmente como medicamento antihelmíntico para combatir parásitos y lombrices intestinales.
También posee propiedades inmunoestimulantes. Su aparición en investigaciones relacionadas con cargamentos de drogas puede resultar relevante para determinar la composición del material incautado, aunque su presencia por sí sola no permite concluir que el producto decomisado fuera cocaína.
El caso deja así una situación poco habitual: 520 kilogramos fueron decomisados bajo la presunción de que se trataba de cocaína, pero las pruebas científicas no confirmaron esa identificación. Y mientras el detenido recuperó su libertad mediante un sobreseimiento definitivo, permanece abierta la pregunta que ahora concentra la atención: ¿qué ocurrió con la verdadera carga que supuestamente era transportada?








