- El nuevo balance supera el reporte preliminar de seis víctimas y suma casos registrados en Lempira, Tegucigalpa y Copán.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
La violencia contra las mujeres dejó un nuevo saldo preocupante en Honduras. De manera preliminar, al menos ocho mujeres fueron asesinadas durante este fin de semana en diferentes puntos del país, de acuerdo con los reportes conocidos hasta ahora.
La cifra representa un incremento respecto al balance inicial de seis víctimas reportado el domingo, luego de que se sumaran nuevos casos registrados en distintos departamentos.
Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer cada una de las muertes y determinar responsabilidades.
Lempira concentra tres casos
Uno de los departamentos con mayor número de hechos reportados fue Lempira, donde tres mujeres perdieron la vida.
En el sector de Arenales, municipio de La Iguala, fue reportada la muerte de Rosa Miranda, quien falleció luego de ser atacada con arma de fuego. Hasta el momento, las autoridades no han establecido el motivo del crimen ni identificado a los responsables.
En Capulaca, Gracias, murió Rosario Benítez, de 67 años, comerciante de ropa y madre de diez hijos. La mujer fue atacada con arma de fuego mientras se desplazaba por una avenida del sector.
El tercer caso ocurrió en la aldea San Sebastián, municipio de Piraera, donde María Reyniera Villanueva Castillo, de 48 años, murió tras recibir varios disparos.
En este hecho también resultó herida su hija, Alexa Hilaria Villanueva, de 18 años.
Según el reporte policial, el presunto agresor habría sostenido una discusión con María Reyniera y posteriormente ingresó a una habitación de la vivienda, tomó un arma de fuego y disparó contra ambas mujeres.
Horas después, agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) capturaron a un hombre de 54 años, señalado preliminarmente por los delitos de femicidio agravado y tentativa de homicidio.
Tres muertes sacuden a Tegucigalpa
En Tegucigalpa también fueron reportadas tres muertes violentas de mujeres.
Uno de los casos corresponde a Suheily Samaí Aguilar Romero, de 20 años, cuyo cuerpo fue localizado debajo de un puente en la colonia Villa Adela, detrás del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).
La joven vestía una camisa blanca y short negro. Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones y no descartan ninguna hipótesis para determinar qué ocurrió y establecer quiénes estarían detrás de su muerte.
En la colonia Buen Samaritano, salida hacia Olancho, fue encontrada sin vida Ana Carolina Larios, de 46 años, dentro de una vivienda. El cuerpo presentaba signos de golpes, por lo que el caso quedó bajo investigación.
Asimismo, Medicina Forense realizó el levantamiento del cuerpo de Ericka Esther López López, de 18 años, localizada sin vida dentro de una habitación en el sector de El Hatillo, detrás de la escuela Club de Leones.
La joven era originaria de Guajiquiro, La Paz.
Copán suma otras dos víctimas
La violencia también alcanzó al departamento de Copán, donde se registraron otros dos casos.
En La Entrada, Pedrina Yamileth Bonilla Avilés, de 18 años, murió tras un ataque con arma de fuego ocurrido en el barrio El Dorado. Su cuerpo quedó junto a la motocicleta en la que se conducía.
Mientras tanto, en Copán Ruinas, Sandra Espinoza, de 32 años, falleció durante la madrugada del domingo luego de recibir un impacto de arma de fuego en el barrio San Pedrito Arriba.
Según la información conocida, la mujer vivía sola y alquilaba un apartamento en una segunda planta. Un familiar informó que dejó dos hijos adolescentes, quienes actualmente residen en México.
Autoridades investigan cada caso
Los ocho hechos ocurrieron en circunstancias diferentes y, hasta ahora, no existe información que permita establecer que estén relacionados entre sí.
Las autoridades continúan realizando diligencias para determinar las circunstancias de cada muerte, identificar a los responsables y establecer la calificación legal que corresponde en cada expediente.
El nuevo balance vuelve a encender las alarmas sobre la violencia que enfrentan las mujeres en Honduras, mientras familiares de las víctimas esperan que las investigaciones permitan esclarecer los crímenes y llevar ante la justicia a los responsables.






