- La FOMH advierte que la violencia, el alto costo de la vida y el incumplimiento del aumento salarial están golpeando a miles de docentes y estudiantes; anuncian brazos caídos desde el 1 de junio
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La Federación de Organizaciones Magisteriales de Honduras (FOMH) lanzó este miércoles un comunicado urgente en el que expresa su profunda preocupación por la crisis económica, social y de seguridad que atraviesa el país, advirtiendo además sobre un posible paro nacional y tomas en puntos estratégicos si el Gobierno no cumple con las demandas del sector educativo.
En el pronunciamiento, las organizaciones magisteriales señalaron que el encarecimiento acelerado del costo de la vida, el incremento constante en los combustibles y medicinas, así como la creciente ola de violencia que afecta al país, están impactando directamente a las familias hondureñas y a las comunidades educativas.
“La violencia galopante desestabiliza la paz social”, señala el comunicado emitido por la FOMH, organización que agrupa a diversos colegios magisteriales del país.
El gremio docente también denunció que este panorama crítico ha provocado una preocupante reducción en la matrícula escolar de los centros educativos públicos, situación que consideran una grave amenaza al derecho universal a la educación de miles de niños y jóvenes hondureños.
Según la Federación, muchas familias enfrentan dificultades económicas severas que les impiden garantizar la permanencia de sus hijos en las aulas, mientras el temor provocado por la inseguridad continúa afectando la asistencia escolar en distintas regiones del país.
Uno de los puntos más fuertes del comunicado se centra en el incumplimiento y retraso del reajuste salarial prometido al magisterio hondureño.
La FOMH aclaró que el incremento salarial no fue resultado de un “pacto bilateral”, sino de un ofrecimiento directo realizado por el Gobierno, el cual, aseguran, sigue sin hacerse efectivo pese a estar contemplado dentro del Presupuesto General de la República.
Ante esta situación, el gremio exigió al presidente de la República, al ministro de Finanzas y especialmente a la ministra de Educación que emitan una postura “oficial, clara y definitiva”, para garantizar que a partir de junio se vea reflejado el aumento salarial con efecto retroactivo desde enero de 2026.
Asimismo, los docentes pidieron al Estado implementar de manera inmediata intervenciones estratégicas para fortalecer programas sociales educativos, especialmente la alimentación escolar, al considerar que esta medida es clave para enfrentar la crisis económica familiar y fomentar el retorno seguro de los estudiantes a clases.
Como medida de presión, la Federación de Organizaciones Magisteriales anunció que, a partir del 1 de junio, se declararán en paro de brazos caídos en todos los centros educativos del país hasta obtener respuestas favorables a sus demandas.
Además, advirtieron que el sector magisterial permanecerá “en alerta máxima” ante un posible llamado a paro nacional y tomas en puntos estratégicos si las autoridades continúan postergando soluciones.
El comunicado, firmado por la FOMH Nacional en Tegucigalpa el 26 de mayo de 2026, concluye con un llamado a la unidad del gremio docente frente a la crisis que atraviesa Honduras.
El anuncio del magisterio genera preocupación entre padres de familia y estudiantes, debido al posible impacto que las protestas podrían tener en el desarrollo del calendario académico a nivel nacional.






