Unas 650 personas, según la Guardia Urbana, se han manifestado este domingo en el centro de Barcelona contra la guerra y contra la OTAN en una marcha convocada por la plataforma Aturem la Guerra.
La manifestación ha arrancado al mediodía en la plaza Universitat y ha llegado hasta la plaza Sant Jaume, con distintas pancartas que pedían acabar con la «complicidad» con Israel y parar el rearme de la Unión Europea (UE).
En declaraciones a EFE, la portavoz de Aturem la Guerra y del centro Delàs, Tica Font, ha asegurado que en esta marcha se ha entonado un «no a la guerra en general» ante los conflictos que sacuden distintas partes del globo.
«No a la guerra, pero no a la guerra de Irán, Palestina, Ucrania o la de Sudán. Es un no a la guerra general», ha dicho la portavoz de Aturem la Guerra, que agrupa a 57 entidades.
Font también ha pedido al Gobierno y a la UE que «presionen a Israel con medidas económicas y políticas» para detener el «genocidio en Palestina» y que renuncien al rearme europeo.
Según ha dicho, la inversión de 800.000 millones que Europa quiere destinar al sector de la defensa dará lugar a recortes en servicios públicos y pensiones, algo que hará «empobrecer» a los ciudadanos de a pie.
La última petición de Aturem la Guerra es «cerrar la OTAN»: «Nos da lo mismo si es porque Trump dice que se va, si la UE dice que no sirve para nada o como si quieren echar a España», ha expuesto Font.
«Es igual. La OTAN ya no sirve, es anacrónica. Lo mejor que podemos hacer para ahorrar dinero es cerrarla», ha zanjado.
Esas mismas ideas aparecen en el manifiesto que la plataforma ha leído al final de la manifestación, y en el que también se ha pedido un embargo «total y efectivo» de armas a Israel. «Stop Trump, ¡defendamos la paz!», reclama.
Representantes de CCOO y BComú
Durante el recorrido, los manifestantes han coreado lemas como «No es una guerra, es un genocidio» o «Solidaridad con el pueblo de Irak», «Viva el Sáhara libre» o «Israel asesina, Europa patrocina».
La protesta ha transcurrido «sin incidentes», según trasladan fuentes del Ayuntamiento de Barcelona a EFE.
Entre otros, han asistido la secretaria general de CCOO de Cataluña, Belén López, quien ha señalado que de defender la paz es también defender los derechos de las clases trabajadoras que se ven afectadas por las consecuencias económicas de la guerra, como el repunte de la inflación.
CCOO trasladará esta reivindicación al Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, según ha avanzado López. «Que se mantenga el orden internacional y que la UE sea valiente y salga en la defensa de la democracia y este orden. Si no, la clase trabajadora esté vendida», ha pedido.
También ha acudido a la marcha el alcaldable de Barcelona En Comú, Gerardo Pisarello, que ha lamentado que el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, no estuviera en la manifestación en defensa de una «cultura de paz».
«Está muy bien hacer cumbres progresistas y reunirse con líderes progresistas, pero esto tiene que tener una consecuencia práctica, que es ser mucho más firmes con Netanhayu, Trump y los que están bombardeando poblaciones civiles», ha subrayado.
Según él, ese compromiso también se traduce en defender «más derechos sociales» ante quienes piden «más armas».
Con información de EFE




