• El mandatario acumula al menos 14 desplazamientos internacionales en 2026 y se prepara para una nueva cumbre en Madrid, mientras la inflación y el alto costo de la vida presionan la economía de los hogares hondureños.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
Mientras el presidente Nasry «Tito» Asfura continúa recorriendo distintos países bajo el argumento de búsqueda de inversiones y acuerdos de cooperación, Honduras continúa rezagada en los indicadores económicos regionales y enfrenta el encarecimiento de los productos de consumo básico, la inflación y la pérdida de poder adquisitivo de miles de familias.
Una comparación de proyecciones económicas para 2026 atribuidas al Fondo Monetario Internacional (FMI) sitúa a Honduras con el producto interno bruto (PIB) per cápita más bajo entre los países hispanohablantes de América incluidos en esa tabla. La cifra contrasta con la agenda exterior del mandatario y reabre el debate sobre los resultados concretos que estas giras pueden generar para la economía nacional.
De acuerdo con un recuento periodístico, Asfura ha realizado al menos 14 desplazamientos internacionales durante 2026, hasta su visita a Italia y la Santa Sede, desarrollada en octubre.
Entre los destinos mencionados figuran varios viajes a Estados Unidos, siguen en la lista: Chile, Costa Rica, Alemania, Ucrania, Panamá, Perú, Colombia, República Dominicana e Italia.
A esta agenda se suma la XXX Cumbre Iberoamericana, programada para el 4 y 5 de noviembre en Madrid, España, donde los líderes de los países miembros abordarán asuntos relacionados con la cooperación regional y los desafíos compartidos. La fecha está confirmada en el programa oficial del encuentro.
Aunque el Gobierno ha defendido los viajes como una oportunidad para atraer capital extranjero, fortalecer las relaciones diplomáticas y abrir nuevos mercados, la pregunta de fondo sigue siendo qué compromisos se convertirán en inversiones efectivas, empleos y oportunidades para los hondureños.
Honduras, rezagada en PIB per cápita
La tabla utilizada para la comparación sitúa a Honduras con un PIB per cápita de 3,662.94 dólares para 2026, por debajo de Nicaragua, que registra 3,731.83 dólares.
Por su parte, el perfil de Honduras en el portal del FMI presenta una proyección de aproximadamente 3,710 dólares por habitante para ese año. La cifra puede variar según la actualización y la metodología empleadas en cada conjunto de datos.
El PIB per cápita se calcula dividiendo el valor de la producción económica entre la población. No representa el salario promedio ni el dinero que recibe directamente cada ciudadano, y tampoco equivale a una medición de la tasa de pobreza. Sin embargo, permite comparar el tamaño de la economía por habitante y constituye uno de los indicadores utilizados para analizar las diferencias económicas entre países.
La posición de Honduras en esta comparación evidencia los desafíos que enfrenta el país para elevar la producción, mejorar los ingresos y ampliar las oportunidades económicas de su población.
Inflación y combustibles golpean el bolsillo
A las dificultades estructurales se suma la presión sobre el presupuesto de los hogares. El encarecimiento de los alimentos, los combustibles y otros bienes y servicios esenciales reduce la capacidad de compra de las familias, especialmente de aquellas que destinan la mayor parte de sus ingresos a cubrir necesidades básicas.
Según los datos divulgados por el Banco Central de Honduras (BCH), la inflación interanual alcanzó el 6.28 % en septiembre de 2026, frente al 4.55 % registrado en septiembre de 2025.
El organismo señaló que el comportamiento de los precios estuvo influido por las presiones internacionales sobre los combustibles y por factores que afectan los costos de transporte y logística, además de las variaciones en los precios de productos alimenticios vinculadas a condiciones climáticas.
El aumento sostenido de los precios representa un desafío para los hogares cuyos ingresos no crecen al mismo ritmo que el costo de la vida.
La alimentación, el transporte y los servicios esenciales absorben una parte importante del presupuesto familiar, mientras la generación de empleo y la mejora de los ingresos continúan siendo retos para el país.
La diplomacia, bajo la lupa de los resultados
Las giras presidenciales pueden contribuir a establecer relaciones comerciales, captar inversiones y fortalecer la cooperación internacional.
Sin embargo, su impacto debe evaluarse a partir de resultados verificables y no únicamente por la cantidad de reuniones o destinos visitados.
En ese contexto, la ciudadanía tiene razones para exigir información pública sobre los acuerdos alcanzados, los recursos comprometidos, las inversiones efectivamente concretadas y los empleos que puedan generarse a partir de las gestiones realizadas en el extranjero.
La próxima cumbre en Madrid también tendrá relevancia para Honduras, que será sede de la XXXI Cumbre Iberoamericana en 2028 y deberá asumir responsabilidades diplomáticas y organizativas.
El desafío para la administración de Asfura será demostrar que la presencia internacional se traduce en beneficios concretos dentro del territorio nacional.
Mientras el presidente continúa con su agenda exterior, la población hondureña sigue esperando respuestas frente al alto costo de la vida, el rezago económico y la falta de oportunidades.
La evaluación de estas giras dependerá, en última instancia, de sus resultados para el país.











