“No nos midan por los primeros 100 días, sino por los 1,460 días que dura el gobierno”: María Antonieta Mejía

  • Ante el desgaste prematuro de la administración Asfura, designada justifica falta de resultados culpando al gobierno anterior por entregar un Estado “quebrado”

TEGUCIGALPA, HONDURAS. –

A 100 días del inicio del gobierno del presidente Nasry Asfura, la vicepresidenta María Antonieta Mejía salió al paso de las crecientes críticas contra la administración y pidió que la gestión no sea evaluada únicamente por sus primeros meses, sino por los resultados que pueda mostrar al finalizar los 1,460 días del mandato presidencial.

La funcionaria defendió que este periodo inicial ha estado enfocado en “poner orden” dentro de un Estado que —según aseguró— fue recibido en condiciones críticas, sin una transición gubernamental adecuada y con profundos problemas estructurales.

“Las críticas del 19 % no abonan”, expresó Mejía en referencia al partido Libre, señalando que el actual gobierno ha optado por evitar confrontaciones políticas y concentrarse en resolver los problemas nacionales.

Según explicó, estos primeros 100 días han servido para sentar las bases de un proceso de diálogo nacional, fortalecimiento institucional y construcción de reformas que buscan transformar áreas sensibles como seguridad, salud, educación, descentralización e infraestructura.

“La población hondureña demanda respuestas urgentes, pero se está trabajando en construir bases sólidas que permitan soluciones reales”, afirmó la vicepresidenta, quien pidió paciencia a la ciudadanía y confianza en que los resultados serán visibles a lo largo de la administración.

Mejía incluso recordó una frase atribuida al presidente Asfura: “No nos midan por los primeros 100 días, sino por los 1,460 días que dura el gobierno”.

Sin embargo, mientras el oficialismo habla de procesos de reordenamiento y planificación, distintos sectores cuestionan la lentitud de respuestas concretas frente a problemas que siguen golpeando a la población, como la inseguridad, el alto costo de vida, el desempleo y las deficiencias en los servicios públicos.

La vicepresidenta insistió en que el Ejecutivo heredó un aparato estatal “bastante quebrado” y aseguró que muchas de las dificultades actuales son consecuencia de años de mala administración y abandono institucional.

“Con pleitos no se le da de comer a la gente, ni se resuelve la inseguridad o la educación”, sostuvo, al tiempo que señaló que las denuncias sobre presuntas irregularidades del pasado han sido remitidas al Ministerio Público para las investigaciones correspondientes.

Como parte de los anuncios, Mejía adelantó que el gobierno presentará este jueves, a través del ministro de Comunicaciones José Augusto Argueta, un informe detallado sobre las condiciones en que encontraron la administración pública y las reformas que impulsarán para enfrentar la crisis nacional.

En cuanto a resultados, la funcionaria destacó acciones en el área de salud, entre ellas la reducción de la mora quirúrgica, la realización de cirugías en hospitales públicos y privados, así como más de 438 operaciones de cataratas en el Hospital San Felipe.

También mencionó avances en abastecimiento de medicamentos, atención a pacientes renales e inversiones en infraestructura hospitalaria.

En educación, resaltó la entrega de materiales didácticos originales para estudiantes como parte de los esfuerzos por mejorar el aprendizaje y reducir la deserción escolar.

Pese a ello, el desafío para el gobierno sigue siendo convencer a una población golpeada por las dificultades económicas y sociales de que las promesas de transformación se convertirán en resultados tangibles, en un escenario donde las expectativas ciudadanas siguen siendo altas y el margen de paciencia parece cada vez más corto.

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