• Organizaciones civiles y de pacientes exigen un diálogo inmediato entre Salud y el Colegio Médico, mientras alertan que la paralización de servicios agrava un sistema ya golpeado por el deterioro, la falta de cobertura y el aumento de enfermedades crónicas.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La creciente crisis que enfrenta el sistema público de salud en Honduras ha encendido las alarmas de organizaciones de pacientes y de la sociedad civil, que este jueves demandaron la instalación inmediata de una mesa de diálogo para poner fin al conflicto que mantiene limitados diversos servicios médicos en el país.
La Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), junto a más de una decena de organizaciones que representan a pacientes con enfermedades renales, cáncer, hemofilia, esclerosis múltiple, atrofia muscular espinal y otras patologías de alta complejidad, expresó su profunda preocupación por las consecuencias que está generando la paralización de atenciones en hospitales y centros de salud.
En un pronunciamiento conjunto, las organizaciones reconocieron el derecho de los profesionales de la medicina a defender sus reivindicaciones laborales, pero advirtieron que ninguna disputa gremial o administrativa puede justificar la interrupción de servicios esenciales, ya que esto vulnera directamente el derecho constitucional a la salud y pone en riesgo la vida de miles de pacientes.
“Cada día sin atención médica representa un deterioro irreversible para quienes dependen de consultas, medicamentos, cirugías o tratamientos especializados”, señalaron las organizaciones, alertando que la suspensión de servicios está provocando la descompensación de pacientes crónicos y aumentando el riesgo de fallecimientos por falta de atención oportuna.
Las agrupaciones también recordaron que esta emergencia ocurre en un sistema sanitario que ya arrastra graves problemas estructurales.
Según datos citados en el comunicado, la cobertura de atención pública ha sufrido una importante reducción en los últimos años.
Mientras antes de 2016 se brindaban más de 10 millones de atenciones anuales, para 2024 la cifra cayó a 7.4 millones en el primer nivel de atención y a apenas 3 millones en hospitales.
A juicio de las organizaciones, este debilitamiento ha contribuido a que Honduras enfrente indicadores preocupantes, como una de las tasas más altas de mortalidad materna e infantil de la región, además del crecimiento acelerado de enfermedades crónicas vinculadas a la obesidad, que ya afecta a cerca del 30 % de la población.
Ante este escenario, la coalición hizo un llamado urgente tanto a las autoridades de la Secretaría de Salud como a la dirigencia del Colegio Médico de Honduras para que se sienten a negociar de inmediato y encuentren una salida que priorice el bienestar de los pacientes.
Asimismo, exigieron que mientras se resuelve el conflicto se restablezcan de manera urgente las consultas externas, los procedimientos programados y la atención continua en los establecimientos públicos, argumentando que los pacientes no pueden seguir siendo los principales afectados por las diferencias entre instituciones.
Más allá de la coyuntura actual, las organizaciones sostienen que Honduras necesita una transformación profunda de su sistema sanitario. Por ello, propusieron la construcción de un “Pacto Nacional por la Salud” que permita impulsar reformas estructurales orientadas a garantizar atención oportuna, abastecimiento de insumos, transparencia en la gestión y respeto a los derechos laborales del personal sanitario.
“El paciente debe estar en el centro de las decisiones”, concluye el pronunciamiento, en un momento en que miles de hondureños continúan esperando una solución a una crisis que amenaza con profundizar aún más las debilidades históricas del sistema público de salud.





