- El gremio médico urge concluir obras inconclusas y transparentar fondos destinados a la mora quirúrgica ante la crisis que enfrenta el sistema sanitario
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La crisis de la salud pública en el país vuelve a encender las alertas. El presidente del Colegio Médico de Honduras (CMH), Samuel Santos, lanzó un llamado contundente al Gobierno para priorizar la finalización de hospitales que permanecen inconclusos desde la administración anterior.
“Hospitales a medio construir deben terminarse”, enfatizó el titular del gremio, al advertir que estas obras representan una inversión clave que no puede seguir abandonada mientras la red sanitaria colapsa bajo la demanda de atención.
Santos señaló que concluir estos proyectos es una medida urgente para fortalecer la red pública, que actualmente enfrenta serias limitaciones en infraestructura, insumos y capacidad de respuesta.
A su criterio, no se trata de iniciar nuevas construcciones, sino de rescatar las ya existentes para brindar soluciones inmediatas a la población.
El pronunciamiento se da en un contexto en el que el Gobierno asegura estar ejecutando un plan para recuperar el sistema de salud, el cual —según versiones oficiales— fue recibido en condiciones críticas.
No obstante, el Colegio Médico de Honduras también puso sobre la mesa otro tema sensible: la transparencia en el manejo de los fondos destinados a reducir la mora quirúrgica.
El presidente del gremio demandó claridad en el uso de los recursos públicos, especialmente en los contratos con el sector privado, con el fin de garantizar que cada lempira invertido se traduzca en atención real para los pacientes.
“Es urgente esclarecer el uso de los fondos y garantizar una mayor rendición de cuentas”, subrayó Santos, insistiendo en que la transparencia es clave para recuperar la confianza ciudadana en el sistema.
Mientras tanto, las deficiencias en la atención continúan siendo denunciadas por la población, y el gremio médico advierte que sin una gestión eficiente y sin infraestructura funcional, la salud pública hondureña seguirá atrapada en una crisis profunda que impacta directamente en la vida de miles de ciudadanos.



