- Elsa Palou reconoce como positiva la ampliación del Hospital Escuela, pero plantea jornadas extendidas, más hospitales y hasta 200 cirugías diarias para enfrentar la crisis.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
La habilitación de seis nuevos quirófanos en el Hospital Escuela representa un paso positivo para fortalecer la atención quirúrgica, pero será insuficiente para resolver por sí sola la creciente mora del sistema público de salud, advirtió la doctora y exministra de Salud, Elsa Palou.
La infectóloga señaló que actualmente más de 10,000 pacientes permanecen a la espera de una cirugía, por lo que consideró necesario implementar una estrategia nacional que permita aumentar de manera sustancial la capacidad de los hospitales públicos.
A criterio de Palou, no se trata únicamente de construir o habilitar más quirófanos, sino de utilizar mejor los existentes, ampliar los horarios de atención y coordinar la atención de cirugías electivas y de emergencia.
Más cirugías y horarios extendidos
La exministra explicó que muchas intervenciones programadas actualmente se realizan entre las 7:00 de la mañana y la 1:00 de la tarde, mientras que durante la tarde y la noche los quirófanos son utilizados principalmente para atender emergencias.
Ante esta situación, propuso implementar jornadas quirúrgicas vespertinas, lo que permitiría aumentar considerablemente el número de procedimientos realizados cada día y, según sus estimaciones, prácticamente duplicar la capacidad de atención.
Palou consideró que, frente a una mora superior a 10,000 pacientes, no sería suficiente elevar la capacidad de unas 100 a 150 cirugías diarias.
El objetivo, sostuvo, debería rondar las 200 operaciones cada día, mediante una estrategia que involucre no solo al Hospital Escuela, sino también a otros centros asistenciales importantes del país.
La especialista también planteó habilitar quirófanos exclusivos para emergencias, de manera que los casos urgentes no obliguen a suspender las operaciones programadas.
“Usted puede operar las dos cosas simultáneamente: la cirugía de emergencia en las salas de emergencia y las cirugías selectivas en los quirófanos”, explicó.
Cuestiona uso de recursos en hospitales privados
Palou también cuestionó que el Estado continúe recurriendo al sistema privado para realizar cirugías a pacientes que permanecen en espera.
A su juicio, los recursos destinados a esas atenciones podrían haberse utilizado para fortalecer la infraestructura quirúrgica pública y ampliar su capacidad, permitiendo al sistema estatal responder de manera más permanente a la demanda.
“Lo idóneo hubiera sido invertir ese dinero en la mejora de los quirófanos del sistema público”, sostuvo.
Una deuda que viene desde 2017
La exministra recordó que la necesidad de ampliar la capacidad quirúrgica del Hospital Escuela no es nueva.
Según explicó en declaraciones a HRN, desde 2017 existía una planificación para construir más de 10 quirófanos.
El proyecto, detalló, contaba con planos elaborados por un especialista en arquitectura hospitalaria y contemplaba una inversión superior a 400 millones de lempiras.
Palou indicó que los diseños y recursos fueron entregados a una administración universitaria posterior. Sin embargo, un año después, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) devolvió el Hospital Escuela al Estado.
La especialista dijo desconocer qué ocurrió posteriormente con esos fondos, aunque consideró que pudieron haber sido utilizados durante la pandemia para atender otras necesidades sanitarias.
“Desde esa época, 2017, hace nueve años, se tenía esta planificación, se tenían los fondos, se tenían los planos”, recordó.
Pese a sus cuestionamientos, Palou manifestó su esperanza de que el proyecto de los seis nuevos quirófanos se concrete y permita reducir parte de la demanda acumulada.
Sin embargo, insistió en que la solución de fondo requiere mucho más que abrir nuevas salas: ampliar horarios, garantizar quirófanos para emergencias, proteger las cirugías electivas y fortalecer otros hospitales para alcanzar una capacidad cercana a las 200 intervenciones diarias.
El desafío, concluyó, es convertir la ampliación de infraestructura en una estrategia sostenida que permita que miles de hondureños dejen de esperar durante meses por una cirugía que puede mejorar significativamente su calidad de vida o, en determinados casos, salvarles la vida.








