- Las investigaciones concluyen que la volqueta circulaba con más de 8.5 toneladas de exceso de carga, modificaciones irregulares y deficiencias en los frenos. El conductor tampoco contaba con la licencia adecuada para manejar ese tipo de vehículo.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La tragedia que enlutó a Honduras el pasado lunes en la salida al Oriente, donde ocho personas perdieron la vida tras el descontrol de una volqueta, pudo haberse evitado.
Así lo concluye el informe técnico elaborado por la Sección de Investigación de Accidentes de Tránsito (SIAT), cuyos hallazgos apuntan a una combinación de fallas humanas y mecánicas como las causas que desencadenaron el fatal accidente.
El titular de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT), Lenin Morel, informó que las investigaciones determinaron que el conductor del pesado automotor no contaba con la licencia correspondiente para operar ese tipo de vehículo, situación que habría influido directamente en la pérdida de control de la unidad.
“La persona que conducía el vehículo lastimosamente no tenía un permiso de conducir de acuerdo al automotor que conducía; él no tenía la experiencia y esa fue una de las fallas humanas”, detalló el funcionario al dar a conocer los resultados de la investigación.
Sin embargo, la impericia del conductor no fue el único factor identificado por los expertos. El informe también revela graves irregularidades mecánicas que comprometían seriamente la seguridad de la volqueta.
Entre los hallazgos más preocupantes figura que la unidad transportaba más de 8.5 toneladas por encima de la capacidad permitida.
Además, había sido sometida a modificaciones estructurales, pasando de cuatro ejes a tres, sin reducir la carga transportada, lo que incrementó significativamente el riesgo de una falla durante la marcha.
A ello se suma que los frenos delanteros no recibían el mantenimiento requerido, una condición que terminó agravando la emergencia cuando el conductor intentó controlar el pesado vehículo.
“Por estas condiciones el motorista perdió el control y la maniobra del mismo y, lastimosamente, se produjo este hecho”, explicó la autoridad de tránsito.
Una tragedia que dejó ocho familias de luto
De acuerdo con el reporte oficial, el accidente ocurrió el lunes 9 de junio a las 12:41 del mediodía y fue catalogado como un siniestro de tránsito tipo colisión, seguido de atropello, choque, despiste y volcamiento.
El devastador incidente dejó un saldo de ocho personas fallecidas: siete adultos y un menor de edad.
Entre las víctimas se contabilizan cinco hombres y dos mujeres, además de la menor que perdió la vida en medio de la tragedia.
Asimismo, varias personas resultaron lesionadas y se registraron cuantiosos daños materiales en la zona afectada.
Llamado urgente a reforzar la seguridad vial
Tras conocerse los resultados de la investigación, las autoridades insistieron en la necesidad de fortalecer los controles sobre el transporte pesado y mejorar la coordinación entre las instituciones responsables de la seguridad vial.
El director de la DNVT señaló que es necesario que entidades como el Instituto Hondureño del Transporte Terrestre (IHTT), la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), las municipalidades y los organismos de tránsito unan esfuerzos para prevenir que hechos similares vuelvan a repetirse.
“La seguridad vial es responsabilidad de todos”, enfatizó, al tiempo que pidió reconocer el papel que corresponde a cada institución para desarrollar acciones conjuntas que permitan reducir los accidentes de tránsito y proteger la vida de los hondureños.
Mientras las familias de las víctimas continúan enfrentando el dolor de una pérdida irreparable, el informe de la SIAT deja al descubierto una cadena de negligencias que terminó convirtiendo una jornada común en una de las tragedias viales más impactantes registradas este año en la capital.





