Tras las rejas por la masacre de Rigores: envían a Támara a alias “Gato Negro”, acusado por la muerte de 20 personas

La justicia ordenó detención judicial contra el presunto implicado en una de las peores matanzas registradas este año en Honduras. El sospechoso permanecerá en el centro penitenciario mientras avanza el proceso en su contra.

LA CEIBA, HONDURAS. –

La investigación por la sangrienta masacre ocurrida en el sector de Rigores, Trujillo, departamento de Colón, dio un nuevo paso este miércoles luego que un juez de jurisdicción nacional ordenara la detención judicial de Carlos Alexis Molina Mencía, conocido con el alias de “Gato Negro”, señalado por su presunta participación en el asesinato de 20 personas.

La resolución fue emitida por el Juzgado de Jurisdicción Nacional de Letras con sede en La Ceiba, Atlántida, durante la audiencia de declaración de imputado, en la que se determinó que el acusado deberá permanecer bajo custodia mientras continúan las investigaciones y el proceso judicial en su contra.

Como parte de la medida, las autoridades ordenaron el traslado de Molina Mencía al centro penitenciario de Támara, considerado uno de los principales complejos de máxima seguridad del país, con el objetivo de garantizar su comparecencia durante las siguientes etapas del juicio.

El caso está relacionado con la masacre registrada el pasado 21 de mayo en la finca Paso Aguán, ubicada en la comunidad de Rigores, Trujillo, un hecho que estremeció al país por la magnitud de la violencia y el elevado número de víctimas.

La matanza dejó un saldo de 20 personas fallecidas y provocó una intensa movilización de organismos de investigación y seguridad, que desde entonces desarrollan diligencias para identificar a todos los responsables y esclarecer las circunstancias en que ocurrió el crimen.

La captura y procesamiento de alias “Gato Negro” representa una de las primeras acciones judiciales relevantes derivadas de este caso, aunque las autoridades no descartan nuevas detenciones conforme avancen las investigaciones.

De acuerdo con la resolución judicial, la medida de detención busca asegurar la presencia del imputado durante el proceso penal, mientras el Ministerio Público continúa recopilando elementos de prueba relacionados con los hechos.

La siguiente audiencia deberá celebrarse en el Juzgado de Jurisdicción Nacional de San Pedro Sula dentro del plazo de seis días que establece la ley, momento en el que se determinará si existen suficientes indicios para dictar medidas más severas o continuar con la causa penal.

La masacre de Rigores se mantiene como uno de los episodios de violencia más impactantes registrados en Honduras durante 2026, un caso que continúa generando exigencias de justicia por parte de familiares de las víctimas y distintos sectores de la sociedad, que demandan el esclarecimiento total de los hechos y el castigo de todos los responsables.

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