• Dos gerentes que aún laboran en el Banco Central figuran entre los capturados. El Ministerio Público les atribuye 100 delitos de malversación imprudente en un caso que expone graves fallas de supervisión y manejo de fondos públicos.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La investigación sobre uno de los mayores escándalos de corrupción que ha golpeado al Banco Central de Honduras (BCH) sumó este miércoles un nuevo y contundente capítulo con la captura de 11 funcionarios y exfuncionarios de la institución, señalados por el Ministerio Público de haber permitido, mediante actuaciones negligentes, un millonario desfalco contra el Estado hondureño.
Las detenciones se produjeron luego de que la Fiscalía Especial para la Transparencia y Combate a la Corrupción Pública (Fetccop) presentara un requerimiento fiscal por la presunta comisión de 100 delitos de malversación imprudente, relacionados con la sustracción irregular de fondos públicos desde las bóvedas del ente emisor.
La acción penal fue admitida por el Juzgado de Letras Penal con Competencia Nacional en Materia de Criminalidad Organizada, Medio Ambiente y Corrupción, con sede en San Pedro Sula, bajo el expediente 0501-2026-210 JLCC-SPS J2.
Entre los principales señalados figura Arlen Fernando Cerrato Díaz, actual gerente del BCH en San Pedro Sula, acusado de 35 delitos de malversación imprudente.
También fue capturado Virgilio Antonio Villalobo Gálvez, exjefe de la División de Operaciones, a quien se le atribuyen 32 delitos.
La lista de imputados incluye además a Ana Cristina Oliva Cáceres, exgerente del BCH en San Pedro Sula; Aracely O’Hara Guillén y Carlos Fernando Ávila Hernández, quienes continúan desempeñándose como gerentes del Banco Central en Tegucigalpa; así como Alex Geovani Caballero Altamirano, Luis Arturo Avilés Moncada, Edgardo Antonio Álvarez Molina, Horacio Armando Laínez Pineda, Williams Edgardo Arévalo Rodríguez y Marco Tulio Nájera, todos vinculados a áreas operativas y administrativas de la institución.
De acuerdo con la acusación fiscal, los imputados habrían incumplido sus responsabilidades de control y supervisión, facilitando con su conducta la salida irregular de importantes recursos estatales.
El caso pone nuevamente bajo la lupa la efectividad de los mecanismos internos de vigilancia en una de las instituciones financieras más importantes del país, encargada precisamente de resguardar la estabilidad y seguridad de los recursos monetarios nacionales.
Las capturas ocurren apenas una semana después de que Francia Sofía Medina, conocida públicamente como “La Barbie Fiscal”, fuera declarada culpable por un tribunal de San Pedro Sula por su participación en el mismo esquema de corrupción. La exfiscal de la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO) fue hallada responsable de colaborar en una estructura que, según las investigaciones, operó durante varios años y permitió el desvío de cuantiosas sumas de dinero del BCH.
Las pesquisas del Ministerio Público apuntan a la existencia de una red de irregularidades que no solo involucró a quienes ejecutaban las operaciones ilícitas, sino también a funcionarios responsables de los controles internos que debían evitar este tipo de hechos.
Los 11 capturados serán presentados ante un juez para su audiencia de declaración de imputado, etapa en la que se definirán las medidas cautelares mientras avanza el proceso judicial.
Con estas nuevas acciones, el caso del desfalco al Banco Central continúa creciendo y revela la profundidad de una trama de corrupción que ha puesto en entredicho los sistemas de supervisión de una institución clave para la economía hondureña, mientras las autoridades buscan determinar hasta dónde llegaron las responsabilidades dentro de la estructura administrativa del ente emisor.





