- Rigoberto Oseguera Mass asume el incremento de homicidios como un reto institucional; cifras oficiales confirman aumento en 2026 y diputados no descartan interpelar al ministro de Seguridad
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
En medio de una creciente percepción de inseguridad y un aumento confirmado en las cifras de homicidios, el director de la Policía Nacional de Honduras, Rigoberto Oseguera Mass, aseguró que la ola de violencia en el país representa “un reto y un desafío” que la institución está obligada a enfrentar.
“Un reto, un desafío… como meta, poder cambiarla, con prevención para las personas y protección de los bienes”, expresó el jefe policial, al tiempo que prometió una ofensiva sostenida contra el crimen.
Oseguera fue enfático al afirmar que no habrá tregua en la aplicación de la ley. “No vamos a descansar, no dejaremos de aplicar la ley… defenderemos a las personas, sobre todo a las vulnerables”, sostuvo, destacando el compromiso de combatir tanto la percepción como los hechos concretos de violencia.
Sin embargo, el discurso institucional contrasta con datos recientes y denuncias ciudadanas que apuntan a un incremento en los hechos violentos en distintas zonas del país.
Según cifras de la Policía Nacional, los homicidios pasaron de 591 en 2025 a 612 en el mismo periodo de 2026, lo que representa un aumento de 21 casos y eleva el promedio diario de muertes violentas de 6 a 6.24.
La alerta también fue respaldada por la directora del Observatorio de la Violencia de la UNAH, Migdonia Ayestas, quien advirtió sobre un repunte en los homicidios durante el presente año.
Presión política en aumento
El repunte de la violencia ya genera reacciones en el ámbito político. Desde el Congreso Nacional de Honduras no se descarta la posibilidad de interpelar al ministro de Seguridad, en un intento por exigir respuestas ante lo que algunos sectores califican como una situación “desbordada”.
Pese a este escenario, Oseguera reiteró que la institución policial mantendrá su enfoque en la prevención del delito, la persecución de quienes infringen la ley y el combate a la impunidad. “No vamos a desmayar… es un compromiso con el pueblo hondureño”, concluyó.
El desafío ahora no solo será contener la violencia, sino recuperar la confianza ciudadana en un contexto donde las cifras y la percepción parecen avanzar en la misma dirección.



