- El embajador Roberto Flores reconoce que revertir la decisión es “muy difícil” y llama a los beneficiarios a buscar desde ahora asesoría migratoria confiable para determinar qué opciones tienen para permanecer legalmente en Estados Unidos.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
El fin del Estatus de Protección Temporal (TPS) para Honduras obliga a miles de compatriotas a enfrentar una nueva realidad migratoria: cada beneficiario deberá evaluar de manera individual si cuenta con otra vía legal para permanecer en Estados Unidos.
El embajador de Honduras en Washington, Roberto Flores Bermúdez, reconoció que el panorama es complicado y que, aunque todavía existe una acción judicial relacionada con el caso hondureño, las posibilidades de revertir una decisión definitiva son cada vez más reducidas.
“La posibilidad de revertir una decisión final sobre el TPS es muy difícil”, afirmó el diplomático, al señalar que, aunque se debe mantener el optimismo mientras el proceso judicial continúa, también es necesario reconocer la situación actual.
Flores recordó que el TPS benefició durante décadas a miles de hondureños, permitiéndoles trabajar legalmente, pagar impuestos, crear empresas y establecer sus familias en Estados Unidos.
“Es un momento doloroso, un momento muy difícil”, expresó, al destacar que muchos de los beneficiarios han permanecido durante años bajo este programa y han cumplido con las leyes estadounidenses durante las sucesivas renovaciones.
Ahora, cada caso deberá analizarse por separado
Ante el nuevo escenario, la Embajada y la red consular hondureña trabajan en una guía de orientación migratoria para ayudar a los compatriotas a identificar las alternativas que podrían existir bajo las leyes de Estados Unidos.
El embajador fue enfático en que no existe una solución única para todos los beneficiarios del TPS.
Las posibilidades dependerán de las circunstancias particulares de cada persona y podrían estar relacionadas con diferentes mecanismos previstos en la legislación migratoria estadounidense.
Por ello, la recomendación es que cada hondureño revise su situación con un abogado de inmigración o un profesional debidamente autorizado.
“Es una situación muy individual de cada uno”, explicó Flores.
La orientación busca precisamente que los beneficiarios no esperen hasta que su situación se vuelva más complicada, sino que comiencen desde ahora a determinar si tienen alguna alternativa para regularizar su permanencia.
Una advertencia frente a posibles estafas
La incertidumbre migratoria también representa un riesgo para los hondureños que podrían convertirse en blanco de personas que prometan soluciones rápidas o inexistentes.
Por esa razón, las autoridades hondureñas hacen un llamado a no entregar dinero ni documentos personales a intermediarios que aseguren poder resolver el estatus migratorio sin una base legal.
La recomendación es acudir a profesionales confiables y verificar que quienes ofrecen asesoría estén autorizados para brindar servicios migratorios.
La Embajada prepara material informativo que estará disponible mediante un código QR, con el propósito de facilitar el acceso a información sobre las posibles rutas legales y orientar a los beneficiarios antes de tomar decisiones.
El impacto va más allá de los titulares del TPS
La representación hondureña estima que alrededor de 52,000 compatriotas son beneficiarios directos del TPS. Sin embargo, el impacto del fin del programa podría alcanzar a muchas más personas.
“Son mucho más hondureños los que estarían beneficiándose del TPS por la condición del titular”, explicó Flores, al referirse a los cónyuges, hijos y demás familiares vinculados a quienes poseen el estatus.
En consecuencia, el cierre del programa no representa únicamente la pérdida de una protección migratoria para los titulares, sino una situación que puede generar incertidumbre para familias hondureñas enteras que llevan años establecidas en Estados Unidos.
Consulados se preparan para una mayor demanda
Honduras cuenta con 19 consulados en Estados Unidos, algunos de los cuales ya comenzaron a recibir solicitudes de orientación relacionadas con el futuro migratorio de los beneficiarios.
Sin embargo, Flores reconoció que la capacidad de atención de la red consular enfrenta limitaciones. Algunas oficinas cuentan con apenas una o dos personas, lo que podría dificultar la atención si aumenta considerablemente la demanda.
La Cancillería trabaja en el fortalecimiento de estas capacidades y mantiene coordinación con dirigentes de las comunidades hondureñas.
El llamado: no esperar al último momento
Con el TPS terminado para los hondureños, el mensaje de las autoridades cambia de enfoque: ya no se trata únicamente de esperar una resolución favorable, sino de conocer cuanto antes qué alternativas legales existen para cada persona.
La recomendación es revisar individualmente la situación migratoria, buscar asesoría profesional y evitar decisiones apresuradas o costosas basadas en información no verificada.
Para miles de hondureños que durante décadas construyeron sus vidas en Estados Unidos bajo la protección del TPS, comienza ahora una etapa distinta, en la que la posibilidad de permanecer legalmente en ese país dependerá, en muchos casos, de encontrar y gestionar a tiempo una alternativa migratoria que se ajuste a las circunstancias particulares de cada beneficiario.








